A pesar de las vicisitudes con que
tropieza cualquier emprendedor de nuevos proyectos; si esa sed de logros y victorias
se hacen presentes manifestando una actitud positiva para enfrentar los
desafíos venideros, es un hecho irrefutable que el esfuerzo tiene su recompensa,
siendo el dulce elixir del triunfo un embriagador detonante que nos motiva a
asumir nuevos retos, y enfrentar a la vida con mayor confianza en mis propias habilidades
y destrezas para sortear los obstáculos pendientes.
Es mi anhelo; como me imagino
también lo es de todos y cada uno de los lectores de este humilde servidor, asumir
y superar con justeza los avatares que la vida nos presenta día a día, pudiendo
así manifestar con voz firme y serena al culminar cada jornada: “Hoy he dado lo
mejor de mí para el logro de mis objetivos, por lo que puedo ir en paz a
descansar”
Es la ACTITUD POSITIVA; señores lectores, con
que enfrento el día a día, y es lo que me permite ir a descansar con la consciencia
tranquila del deber cumplido.